NOCTURNIDAD DEL VIENTO


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5 MATEO MORRISON Nocturnidad del viento Colección Espacios Culturales República Dominicana 2010

6 Mateo Morrison Nocturnidad del viento Primera edición: Noviembre, 1996 Segunda edición: Abril, 1999 Tercera edición: Agosto, 2010 Composición y diagramación: Eric Simó Diseño de portada: Félix Calderón Cuidado de la edición: Enrique Eusebio Impresión: Editora Búho ISBN: Impreso en República Dominicana Printed in Dominican Republic

7 Contenido Nocturnidad del viento...9 Comentarios críticos Fernando Cabrera...25 José Rafael Lantigua Lilianne Pérez Marchand...28 Ángela Hernández Núñez...28 Enegildo Peña...29 Biografía Bibliografía activa Bibliografía pasiva

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9 Nocturnidad del viento A Egbert y Efigenia, quienes inculcaron el amor en mi pecho. A los poetas Martha Rivera y José Bobadilla, por su identificación con este texto. Habitado de antiguos vacíos coloco mi camisa sobre el cuerpo, salgo al encuentro del día, tomo mis colores más vistosos, sobre mi frente desfallece la luz, arribo a espacios que resultan desconocidos, sábanas grises a mi paso, 9

10 olor a cloroformo en mis rodillas, casi duermo en mitad de la noche, nadie debe detenerse, los seis recordarán la mejor fruta corriendo alrededor de mi forma de amarlos, me inicio con los ojos desencajados de sus órbitas, miro desde la ciudad como si el mundo danzara lentamente sobre mí. 10

11 Cuántos instantes casi siglos sobre mi cabeza, comienzo a entender las miradas tristes desde la maternidad, a través de un retrato, congelados sus ojos para siempre, un pedazo de papel es destruido por la brisa para disolverse en la última gota de agua del Ozama; cruzo momificado por el viento 11

12 hacia un banco del parque, desde ahí divisaba entre nubes un rostro inserto en el Caribe que me enviaba desde el centro de la paternidad un mensaje de olas desplazándose con amor, no había dolor que yo no tuviera en mis adentros ni brisa que no me circundara, veo correr a mis hermanos 12

13 ocupando todos los espacios posibles, los había llamado, en esta hora en que el viento ha decidido acompañar mi indiscutible nocturnidad, los vehículos no se detienen saben que soy sombra que atraviesa las calles, tormentosa mi ruta de gemidos, extrañado en este jardín sin flores 13

14 que el viento me construye mientras una multitud de risas acompaña mi asombro. Las puertas del siglo están cerradas, nadie entona una canción mientras tambores callados se rinden a la nostalgia. Hölderlin me buscará en algún sitio 14

15 adherido al último sonido de la campana, como él me dirijo hacia mí mismo dando vueltas sobre una inmensa superficie, deslizándose a mi lado enormes monumentos a la soledad, cada segundo la arquitectura es otra, lo visto se revé con colores distintos y acuarelas enormes. 15

16 La muchacha que cruza agrega una sonrisa a la estatua de la derecha, el niño que corre con las manos cargadas de frutas da movilidad a la estatua de la izquierda, el edificio de enfrente limpia su rostro, brilla sobre mí un sol que invento, lo único estático en la ciudad son mis ojos. 16

17 Crece la rama desafiando la calzada, sus flores son vapores asfixiantes, muere la rama en los pies de la calle, una savia contaminada recorre mi corazón. Sospecho que es tu mano la que llega, tú entre suave y callosa melodía personal, tu perfume natural creado de mañanas, ese entorno que formas sobre mi cuerpo no parece para mí, 17

18 soy sombra escuálida que puedes mirar a través de cristales. Nunca antes había exhibido mis entrañas, admito que todos deletrean mis profundas debilidades. Ayer una luz infinita creció sobre mi frente, caminé exhibiéndola por los caminos. 18

19 Orgulloso vestí de mis mañanas todo lo que me rodeaba, busqué libros y la sabiduría se juntó con la llama, parecía un nuevo sol entre las madreselvas y quería besar cada uno de mis poros, huracanado acento que proclamas, 19

20 sitio privilegiado en mi memoria, reseco viento que a veces ha dormido en mis noches, me acerco a tu desnudez y tiemblo. Sabes que has vencido sobre este cuerpo cicatrizado por las horas, reflejo de múltiples jornadas 20

21 de tedio indescifrable, la muerte como majestad recibe a Louquo, en su turey a San Cosme y San Damián en la laguna de Salazar, deidades que se plasman en mis ojos, descendemos a planos 21

22 en que se encuentran El Talmud herido, La Biblia cesante, El Corán mugriento, Los Vedas oxidados, El Libro de los Muertos diluido. África con páginas destruidas en su cotidianidad no grabada en los filmes, en cassettes, en bibliotecas, en internet. 22

23 Sólo en los labios resecos de una paridora que habló de un Baquiní como simple espectáculo donde la muerte y la vida se abrazaban. Ahora mis rodillas no pueden sostenerse, casi lloro al desfallecer mientras reordeno con dificultad mi correa, 23

24 mis medias, mis pantalones y mis zapatos, a ver si adquieren aunque sea fugazmente un orden en el que pueda depositar mi última sonrisa. 24

25 Comentarios críticos Al leer Nocturnidad del viento contemplamos en Mateo una intención de fabulación, una preocupación un tanto mítica, de dilución de su propio yo para abordar lo colectivo, el sombrío devenir del hombre genérico: habitado de antiguos vacíos / coloco mi camisa sobre el cuerpo / salgo al encuentro del día ; los espacios urbanos: me inicio con los ojos desencajados de sus órbitas / miro desde la ciudad como si el mundo danzara / lentamente sobre mí ; la familia: comienzo a entender las miradas tristes desde la maternidad a través de un retrato / congelados sus ojos para siempre, veo correr a mis hermanos / ocupando todos los espacios posibles. Es la voz emergiendo de una escéptica evocación de la nostalgia. Es el estro hurgando lugares generacionales comunes con ojos de tristeza: los vehículos no se detienen / saben que soy sombra que atraviesa las calles / tormentosa mi ruta de gemidos, al saber abandonada irremisiblemente la utopía de ser, la identidad auténtica: ahora mis rodillas no pueden sostenerse /, casi lloro al desfallecer 25

26 / mientras reordeno con dificultad mi correa/ mis medias, mis pantalones y mis zapatos / a ver si adquieren aunque sea fugazmente / un orden en que pueda depositar / mi última sonrisa. Inusitadamente Mateo Morrison se descubre aliento de muerte, el ser que se avecina a la nada sin heroísmo, ni esperanza. FERNANDO CABRERA Nocturnidad del viento, quinto o sexto de su bibliografía, exige, reclama, demanda, una lectura atenta. No puede leerse a Mateo Morrison, ni degustarse su poesía, al vuelo, como el que se desplaza sin intención de búsqueda. Para leer a Mateo Morrison hay que internarse en su realidad, en su mundo cuestionante que alberga aconteceres y sueños dispersos, hay que afincarse en su herencia propia, en sus desvelos personales, en sus siembras y sus sombras y llegar hasta sus hondonadas de espuma y barro y entonces descubrir sus signos, sencillos, breves pero igualmente profundos y hermosos. Leamos Nocturnidad del Viento, texto mayor de su nuevo libro. En él Morrison se asoma a su propio rostro, se interna en su propio espejo macerado de espacios vivos en su memoria, y hace la biografía de su heredad bajo los significantes agudos de la propia luz que la ilumina o de la propia oscuridad que la ennoblece. 26

27 Las raíces de esa heredad están allí, junto a los retoños y junto a los vacíos que la existencialidad del rostro ha creado. El poeta se retrata en su maternidad que rememora tristeza o en el centro de su paternidad que convoca desafíos, promesas, dolores ( no había dolor que no tuviera en mis adentros / ni brisa que no me circundara ). La ciudad y el asombro le circunvalan el rostro, la sombra asfixia su libertad. Hay un reflejo de múltiples jornadas y un viento de tedio indescifrable pergeñando sus vacíos. El poeta desnuda su eje vital, descubre sus debilidades, llama al ruedo a deidades lejanas, África resuena, no en el tambor del Dahomey sino en la cotidianidad que expresa ante él sus desafíos y hace las memorias de sus veleidades. El poema descansa al final de su historia. El espectáculo de la vida y de la muerte ha corrido en la nocturna vitalidad del viento. Un viento frío de nuevo, pero a su vez un viento cálido que se desnuda y pasea en la fugacidad del tiempo. El poema termina invocando una promesa y una querencia:...ahora mis rodillas no pueden sostenerse/ casi lloro al desfallecer / mientras reordeno con dificultad mi correa /mis medias mis pantalones y mis zapatos / a ver si adquieren aunque sea fugazmente / un orden que pueda depositar / mi última sonrisa. Poema hermoso, que leído dos veces permite descubrir el gran aliento que lo procrea. JOSÉ RAFAEL LANTIGUA 27

28 Nocturnidad del viento, puede ser catalogado como poema libre donde la oscuridad de la noche se convierte o extiende a la del alma, al espíritu colectivo, social y moral. Reminiscente de los poemas nocturnos de Friedrich Hölderlin, poeta alemán, a quien reconoce mentor, logra Mateo Morrison en esta hilvanación de imágenes de suma plasticidad prepararnos para el catálogo emblemático que seguirá en los poemas habidos en la segunda unidad. Este aliento cabalístico de ambas unidades nos permite percibir al hombre presionado por la sociedad represiva, que conversa consigo mismo para dar su verdad y con extraordinaria sensibilidad y fineza la nocturnidad cubre al hombre; lo hace invisible, el vacío de la negritud apaga los colores sobre su frente. LILIANNE PÉREZ MARCHAND Nocturnidad del Viento, por ejemplo, es un poema de ósmosis y fusión. A través de la mirada asombrada y demiúrgica del poeta, la ciudad se remece, sus elementos se interpenetran armónicamente en el descubrimiento de nexos que son despeñadero y convocatoria a la par. Habitado de antiguos vacíos coloco mi camisa sobre el cuerpo

29 Casi duermo en mitad de la noche nadie debe detenerse.... De la íntima soledad del sonámbulo, del soñante, del que además de vigilar, contempla sin mover ni un dedo, apenas respirando levemente, de esta soledad especial, a la que bien podríamos llamar plenaridad, surge la música que agrupa a aquellas y aquellos que no se pueden reducir a mero eco, ni siquiera a compañía, pues son parte de la interior y cabal constitución misma del poeta. ÁNGELA HERNÁNDEZ NÚÑEZ La nocturnidad es la otra realidad oculta en el viento, a través de él la poesía busca la dualidad de la pasión: vivir y morir. Con la nocturnidad vivimos lo que nos apasiona y con la muerte olvidamos la pasión, es decir, la dualidad de la nocturnidad es vivir y morir en la soledad del viento. De ahí que la pasión poética del viento sea la nocturnidad del olvido, por que allí estamos recordando el inconsciente de lo que pensamos... pero en el inconsciente está el reflejo terrible de lo cotidiano que, como el espejo y su imagen, van recogiendo el rostro de la vida, donde una voz despierta desde adentro. Por eso, la Voz de Mateo Morrison también se desplaza en la nocturnidad de la desesperanza, de 29

30 los espacios vacíos, de los ojos congelados para siempre, del pedazo de papel destruido y de sus manos cotidianas que escriben su última sonrisa. En Nocturnidad del viento el poeta adquiere la elevación misteriosa de lo real y teje las múltiples formas de la noche. Veo correr a mis hermanos ocupando todos los espacios posibles los había llamado en esta hora en que el viento ha decidido acompañar mi indiscutible nocturnidad los vehículos no se detienen saben que soy sombra que atraviesa las calles Tormentosa mi ruta de gemidos extrañado en este jardín sin flores que el viento me construye mientras una multitud de risas acompaña mi asombro las puertas del siglo están cerradas nadie entona una canción mientras tambores callados se rinden a la nostalgia Hörderlin me buscará en algún sitio adherido al último sonido de la campana como él, me dirijo hacia mí mismo dando vuelta! sobre una inmensa superficie deslizándose a mi lado enormes monumentos a la soledad. 30

31 Apreciando este fragmento de Nocturnidad del viento, Mateo Morrison hace de la noche la creación cotidiana de su personalidad poética y descubre la terrible soledad interior entre la propia existencia de la noche. ENEGILDO PEÑA 31

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33 Biografía Nació en Santo Domingo, es hijo de Egbert Morrison, jamaiquino, y Efigenia Fortunato, dominicana. En la historia de la literatura dominicana corresponde a la Generación de Posguerra. Es el primer dominicano egresado en Administración Cultural. Estudió en el Centro Latinoamericano y del Caribe para el Desarrollo Cultural de Venezuela. Es licenciado en Derecho, Magna Cum Laude, con un diplomado en Derecho de Autor y Propiedad Intelectual, y otro en Negocios Jurídicos Internacionales. Ha sido profesor en los grados secundario y universitario. Ha recibido la distinción Salomé Ureña de Henríquez que otorga la Secretaría de Estado de Educación. Así como también, por la Cámara de Diputados por su labor cultural. Es presidente fundador de Espacios Culturales y fundador de la Unión de Escritores Dominicanos, donde ostentó la Secretaría General. 33

34 Fundó el taller literario César Vallejo en el año 1979 y ha recibido distinciones de la Feria Internacional del Libro de manos del Presidente de la República Dominicana, al cumplirse veinte y treinta años de dicha fundación. Además, creó y dirigió la revista Extensión de la UASD. Es miembro del Colegio Dominicano de Periodistas, de la Unión de Escritores Dominicanos y del Colegio de Abogados de la República Dominicana. Dirigió el Departamento de Cultura de la UASD, recibiendo por esta labor cinco reconocimientos durante diversas gestiones, entre ellos, el Premio al Trabajador Universitario. Fue Director de Cultura de la UASD por 22 años. Además ha sido Director de Formación y Cooperación Técnica del Consejo Presidencial de Cultura y presidente de esta entidad. Creada la Secretaría de Estado de Cultura, fue Director General de Formación y Capacitación, Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Cultura, consultor cultural del Secretario de Estado de Cultura y Viceministro de Cultura función que ejerce en la actualidad. Fue consultor en Animación Sociocultural de las Naciones Unidas para el Plan Decenal de Educación de la Secretaría de Estado de Educación y asesor de siete rectorías de la UASD. Fue miembro del Consejo Universitario de la UASD y Presidente de los Organismos Académicos Comunes de esa institución. Dirigió durante 20 años el suplemento cultural Aquí. Su obra literaria ha sido traducida a 34

35 ocho idiomas. Fundador y coordinador general del Encuentro Internacional de Escritores Pablo Neruda y del Encuentro Nacional de Organizaciones Culturales Populares. Ha participado en un sinnúmero de conferencias, recitales, encuentros mundiales de cultura y poesía, encuentros de escritores y literatura, festivales culturales, reuniones de ministros y altas autoridades de cultura, entre otros eventos en cuatro continentes. El 30 de mayo de 2009 recibió en Ohio el título de Doctor Honoris Causa en Humanidades por International Writers and Artists Asociation y en febrero de este año, 2010, recibió el Premio Nacional de Literatura, la más alta distinción que se otorga en vida a un escritor dominicano. 35

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37 Bibliografía activa POESÍA: Aniversario del dolor. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Poesía I (en colaboración con Andrés L. Mateo y Rafael Abréu Mejía). Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Visiones del transeúnte. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Si la casa se llena de sombras. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Visiones del amoroso ente, Santo Domingo. Editora Taller, A propósito de imágenes. Editora Taller, Nocturnidad del viento/voz que se desplaza. Santo Domingo. Editora Búho, años de poesía y otros escritos. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo, Difícil equilibrio. Santo Domingo. Editora Ángeles de Fierro, Dorothy Dandridge. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Soliloquio desnudo y otros poemas. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Espasmos en la noche. Santo Domingo. Editora Universidad 37

38 Autónoma de Santo Domingo, Las palabras están ahí... Antología poética. Santo Domingo. Editora Búho, ENSAYO: Política Cultural en República Dominicana: Reto inaplazable. Santo Domingo. Editora Espacios Culturales. La cultura en los barrios, Nivel I (en colaboración). Santo Domingo. Editora Consejo Presidencial de Cultura. La cultura en los barrios, Nivel II (en colaboración). Santo Domingo. Editora Consejo Presidencial de Cultura. Hacia una política cultural para el diálogo y la concertación. Santo Domingo. Editora Diálogo Nacional. Hacia una radiografía de la cultura dominicana contemporánea. Santo Domingo. Editora Universal. La transformación curricular en el área de animación sociocultural (en colaboración). Santo Domingo. Editora Secretaría de Estado de Educación. No olvidar a los poetas. Santo Domingo: Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo. Derecho y relaciones internacionales. Santo Domingo. Editora Búho, Política Cultural, legislación y derechos culturales en la República Dominicana, Mateo Morrison. Diversas miradas, ANTOLOGÍA: Juan Pablo Duarte a través de doce autores contemporáneos. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo. Homenaje de los Poetas Dominicanos a la Cultura Francesa. Santo Domingo. Editora Espacios Culturales. El tema de las madres en la poesía dominicana. Santo Domingo. 38

39 Editora Espacios Culturales. Seis Mujeres Poetas: Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Pablo Neruda entre nosotros. Santo Domingo. Secretaría de Estado de Cultura, Actas y documentos del Encuentro Internacional de Escritores Pablo Neruda, Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Encuentro Internacional de Escritores Pablo Neruda. Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Abril del 65: Visión poética. Santo Domingo. Editora Espacios Culturales, Aída Cartagena Portalatín (Antología poética). Santo Domingo. Editora Espacios Culturales, Antología poética de Juan Sánchez Lamouth, Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, De carabelas, descubrimiento y encuentro de culturas, Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, El Tema del Amor en la poesía de Mateo Morrison (editor), Santo Domingo: Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, NOVELA: Un silencio que camina, Santo Domingo. Editora Universidad Autónoma de Santo Domingo, Fuente esencial, textos del Dr. Franklyn Gutiérrez. 39

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41 Bibliografía pasiva Álvarez, Soledad: La ciudad en nosotros (La ciudad en la poesía dominicana). Santo Domingo. Ediciones de la Secretaría de Estado de Cultura, Editorial Búho, 2008: Baeza Flores, Alberto: Mateo Morrison en Los poetas dominicanos de Santo Domingo. Biblioteca Nacional, Balaguer, Joaquín: Mateo Morrison en Historia de la literatura dominicana. 7ma. ed. Santo Domingo. Editora Corripio, 1988: 319. Cabrera, Fernando: Mateo Morrison, cultura y poesía como singular apostolado. El Caribe, 8 de enero, Céspedes, Diógenes: Entrevista a Mateo Morrison. El Siglo [Cultura] 7, 14 de noviembre; 5, 12 de diciembre, Collado, Miguel: Mateo Morrison en Apuntes bibliográficos sobre la literatura dominicana. Santo Domingo. Biblioteca Nacional, 1993: Comarazamy, Francisco: Nocturnidad del viento, voz que se desplaza. Listín Diario, 18 de enero, Diccionario enciclopédico dominicano. Santo Domingo. Sociedad Editorial Dominicana, 1988: 347. David, León: Mateo Morrison. La Noticia [Aquí] 11 de noviembre, 1973: 8A. Eusebio, Enrique: Radiografía de un joven poeta. Listín Diario. Enero, Félix Batista, León: Palabra y palabra 41

42 de la palabra. Extensión 3:9-10 (1989): 7. Gerón, Cándido: Mateo Morrison en Diccionario de autores dominicanos da. ed. Santo Domingo. Editora Colorscan, 1994: 262. Gil Díaz, Oscar.: La obra poética de Mateo Morrison. La Noticia. Noviembre, Gutiérrez, Franklin: El retorno del transeúnte o la reflexión de una época, en Reflexiones acerca de la literatura latinoamericana. New York. Editorial Mambrú, 1987: Herrera, Ruth: Mateo Morrison: la voz de la esperanza siempre verde. Última Hora. 7 de enero, 1993 Lantigua, José Rafael: Conversación con Mateo Morrison, en El oficio de la palabra. Impresora Soto Castillo, 1995: Lantigua, José Rafael: Si la casa se llena de sombras: Mateo se sostiene sobre el amor. Última Hora [Biblioteca] 6 de diciembre, 1986: 5. Lantigua, José Rafael: Entre dos textos: tras el compromiso, una poesía de amor después de la utopía. Útima Hora [Biblioteca] 2 de noviembre, 1991: 10. Lantigua, José Rafael. Para leer a Mateo Morrison. Última Hora [Biblioteca] 15 de septiembre, Lantigua, José Rafael: Los treinta años de poeta de Mateo Morrison. Última Hora [Biblioteca] 13 de junio, 1999: 27. Lebrón Saviñón, Mariano: Mateo Morrison en Historia de la cultura dominicana. Vol. II y III. Santo Domingo. Edición Sesquicentenario de la Independencia Nacional, 1994: 1084, 1532, 1544, 1596, Mealy, Rosemary: Prólogo a la edición en inglés de Aniversario del dolor. National Alliance of Two journalists, 27 de abril, Mármol, José: Mateo Morrison: poeta moderno, en Ética del poeta. Santo Domingo. Amigo 42

43 del Hogar, 1997: Mármol, José: Puede jubilarse un poeta? Espacios culturales. Noviembre, Martínez, Carlos T.: Mateo Morrison en Grandes dominicanos. Tomo 4. Santo Domingo. Producciones Catemar, Molina Morillo, Rafael: Mateo Morrison en Personalidades dominicanas Santo Domingo. Molina Morillo & Asociados, 1988: Moquete, Clodomiro: Mateo Morrison: tras la caída de los muros sigue su compromiso social, en Cada uno Dios. Santo Domingo. Colección Calilonada, 2000: Moya Pons, Frank: Mateo Morrison, en Bibliografía de la literatura dominicana. Santo Domingo. Comisión Permanente de la Feria Nacional del Libro, 1997: 339. Peña, Lino: Mateo Morrison y la pintura social. Touring, 3 de junio, Peña, Enegildo: Maestro de la cultura. Listín Diario, 6 de octubre, Pérez, Odalís: Ut Pictura Poesis. La Noticia [Aquí] 6 de junio, 1992: 2. Pérez Marchant, Lilianne: Acercamiento a la poesía de Mateo Morrison. Espacios culturales. Noviembre, 1997: 7. Raful, Tony: El poeta o la grandeza de lo sencillo. Listín Diario, 26 de junio, Ramos, Esmelda: Visualizaciones en otra dimensión de la poesía de Mateo Morrison. La Noticia [Aquí] 23 de enero, 1993: 2. Tejeda Ortiz, Dagoberto: Todos aspiramos a la ternura. Última Hora [Biblioteca] 8 de diciembre, 1996: 33. Veloz Maggiolo, Marcio: Mateo Morrison: de la post-guerra al amor. La Noticia [Aquí] 29 de septiembre, 1991: 2. Fuente esencial, textos del Dr. Franklyn Gutiérrez. 43

44 Esta tercera edición de Nocturnidad del viento, de Mateo Morrison, se terminó de imprimir en los talleres gráficos de Editora Búho, en el mes de agosto de 2010, en Santo Domingo, República Dominicana.