LA MUDA DE PÓRTICI. ÓPERA EN CINCO. ACTOS. PUiíSTA EX ESCENA. m E L m m T j\tíi ñ c m m CA^EFOS ELÍSEOS, E l. A Ñ O PRECIO, UN EKAL. MADIiTD.


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Transcripción

1 LA MUDA DE PÓRTICI. ÓPERA EN CINCO. ACTOS. MÚSICA DEL MAESTRO AÜBER PUiíSTA EX ESCENA m E L m m T j\tíi ñ c m m CA^EFOS ELÍSEOS, E l. A Ñ O PRECIO, UN EKAL. MADIiTD. IMPRENTA DE DON PEDRO Plazuela del Carmen, MONTERO <

2 PBESOHAJBS. ARTISTAS. Alfonso, hijo del duque de Arcos Sr. Paltrini. Elvira, desposada con él. Sra. Volpini. Emma, confidente de Elvira. -v Spallazi. Fenela, nítida, hermana de' Bonfanti. Masanielo, pescador... Sr.-Tamberlick. Pedro, pescador.... VialleUi. Borela, pescador,.... Ruizi. Selva, capitán de guari dlas ^i^^bba&dmmi. Lorenzo, confidente* 4 Alfonso. Marmii 0 Caballeros, damas, pes-í^,^,,, cadores de ^ o ^ o s, bm annes y com^ sexos, soldados, pueblo^ Parsas DireetoM^MBMWBanla y déla orquesta/,.. Maestro Sr, Gaztambide. Profesores de orquesta. 82. Baudn.. 2." de Artillería. Pintor fonógrafo.... Sr. Plá. Director de escena.... García. Maquinista Pausas. Cuerpo de coros de ambos sexos, Cuerpo coreográfico Comoaraas

3 La acción en Pórtici y sns inmediaciones. ACTO PRIMERO. Jardines del palaeio del Duque de Arcos, á un lado m trono, y al otro, el átrio de una capilla. I. El coro, desde dentro, aug-ura al duque felicidades con el amor de su esposa. Alfonso, dice que le causan tristeza aquellas festivas voces, pues en su pecho no cabe la alegría que,da la posesión del objeto amado, por cuanto solo siente aterrador remordimienlo, que no puede sofocar. II. Llega Lorenzo y le preg-unta Alfonso qué sabe de Pénela; dícele aquel, que han sido vanas sus pesquisas; tranquiliza á su amig'o procuranda desvanecer la idea de que ha muerto la muda, asegurándole que su padre la La apartado de su lado para no ser mas severo con él. Alfonso dice que le siga, pues va á unirse con la que adora para ver si á su lado cesa de afligirse. fváme.j III. Elvira se presenta acompañada de damas y caballeros que la obsequian con danzas y la ofrecen flores. CORO. La piü gentil doradla Alfonso ritroaó, OcnuDO á til novella Di giubilo esulló.

4 «La raas gentil doncella, Alfonso taereció, y hoy es tada júbilo á su lado.» ELVIRA. Piacer d'eccelso stato, Splendor della grandezza, Yos siete un nulla del mió bene al lato. " Miei fedéli, i vostri accersti. Mi son pt'gd-b deli'aiít'tto Che per me nutrite in petto A cui grata ognor saró Oh! momento di contento lo ti sentó nel mió cor. Oh!,peí mió fcdele amor Oro momento, i Non piü mistero Felice e altero, r Del mío tespr. Oh! dolci giovinette. Che me in amicó stuolo Seguiste mqüesté arene Laseiando il patrio suelo Divídete con me,, jfc A, GaTO momen^pv nilt «El placer y ol esplendor de la grandeza, no son nada al lado de mi ventura; vuestro afecto llena también mi corazoa de gozo, y hace más Feliz este dulce momento vuestro tierno amor. Amigos, que de playas lejsaus me acompañásteis, gozad de mi dicha.». y*- Qup.8bm»t i.iyjlí. í- J J Empieza el baüe y esinterrdmpido por un gran rumor que pone ea cuidado á todos. Emma, dice, que, vé una joven seguida de la guardia que implora afligida el favor de Elvira. IT'. Viene Eenela perseguida por Selva y varios guardias, y despavorida se arroja á los pies de Elvira : esta la pregunta quién es, qué quiere, y aquella le da á entender que no puede hablar, y que la libre de la persecución de Selva. Elvira promete salvarla y la levanta; pregunta que quién es la infeliz. Dícele Selva, que esliíja de un pescador.

5 IquJ '11) uot I llsowa que hace un mes la tiene el duque encerrada en la cárcel y que burlando la vigilancia se ha escapado. Pregunta Elvira cuál es suprimen, y dícela la muda, que ninguno, poniendo al cielo por testigo; 'vuelve á preguntarla quién la ultrajó, y espresa que el amor se -apoderó de su corazón, y es quién causa todas sus^ desgracias. Compréndela Elvira, y la pregunta quién fué el autor de sus males; contesta que lo ignora, solo sabe que él la juraba..amor, la estrechaba contra su corazón, y muestra la banda que la ciñe como testimonio que recibió de su afecto. Pregúntale si la abandonó el ingrato, y hace señas que si. Inquiriendo Elvira que,la con-.áuce..a aquel sitio, designa á Selva, que sin atender a sus súplicas fué á prenderla; hace ademan de da:- vueltas á.una llave y de ponerse unas esposas. Espresa que estando en la cárcel, triste y pensativa implorando la bondad del cielo, le ocurrió librarse de su esclavitud: indica una ventana, que en ella áiijetó una sábana por dónde se descolgó; y que al llegar al suelo dió gracias á Dios; que después vio -al centinela que la apuntaba con el arcabuz, que la perseguían, y viendo á la princesa corrió á sus piés á implorar su compasión, Elvira celebra su.gracia y su dulzura; la dice que se retire y serene, que su esposo vengará el ultraje de que es víctima, j la;conduce entre sus damas, donde permanece. La muda espresa su reconocimiento. V. Ariene Alfonso y dice á Elvira, que esllegado el momento de que premie su fé al p'é del altar; la toma la mano, y seguidos del acompañamiento en tran en la capilla. Selva coloca las guardias para «onteuer la multitud y canta el coro durante la Nuir.e póstente Diü tutelare, vealta cleníente a un cuor fedcl.

6 Accogli i voti de' tuoi devoti E cogl'incedsi salgano al ciel, «Cielo clemente, haz venturosa la unión, acoje el voto y el* sacro incienso llegue hasta tí.» Fenela se esfuerza por ver lo que pasa en el templo: Selva contempla el augusto espectáculo,., y dice que llegan al pié del altar, llevados por el tierno cariño. La muda ha visto lo que pasa en la capilla, y lo manifiesta con sus ademanes: no dando fé á su sorpresa, corre hácia elperistilo para convencerse; y el coro la rechaza dicieudo: Che cbiedi tu? Ritratti olá, Se resti ancor Non v'ha pielá. Non t' accostar Trema per te; ÍU'ca di qua Lontano il pié, «Qué quieres? Yete ó sinó te pesará: no encontrarás piedad ni amor.» Fenela les suplícala dejen pasar, que importa á su felicidad, se desespera porque no puede hablar^ y manifiesta cuánto le interesa lo que pasa en la capilla. El coro la rechaza de nuevo; ella redobla snsiustancias, y se retuerce las manos de desesperación : espresa que es preciso se presente al príncipe, que es su esposa, que tiene su palabra. Insiste en penetrar en el templo é impedir la ceremonia,, cuando vé que ha terminado, lanza un grito y cae sumergida en profunda tristeza. Vi. Sale Alfonso dando la mano á Elvira, rodeados del acompañamiento; dícele esta, que en torno suyo hay una infeliz y que en tan fausto día desea que todos sean dichosos, que ha prometido favorecerla, pues engañada por un pérfido, pide venganza. Hace seña á Fenela que se adelante, y la dice que obtendrá lo que desea. Alfonso queda aterrado al reconocer á la maca. Elvira nota su turbación, y temiendo una desdicha, pregunta á-

7 Feuela si conoce á su esposo. Responde afirmativamente; continúa espresando que quien la ha encañado, quien la ba dado aquella banda, quien le ha hecho traición... es Alfonso, y le señala con la mano. Elvira dice que ya murió su amor; el principe, que en vano quiso ocultar la afrenta y su rubor; el coro que Alfonso es el traidor. Fenela contempla con dolor á los novios, y huye al través de la multitud que le abre paso. El coro pide castigo para la muda, y Elvira les exhorta á que respeten.su desgracia: Alfonso siente perder la dicha y no espera piedad. Él desórden ha sucedido á la ale-.gtía y todos se retiran en tumultuosa confusión. ACTO SEGUNDO.Un lugar pinloresco en los alrededores de Párlic i I. Algunos pescadores preparan las redes en :StIs barquillas, otros se ocupan en diferente tareas; Borela está con estos.-el coro dice, que amanece el día y que la calma ayuda á trabajar. Ven llegar á Masanielo y le preguntan la causa de su tristeza. Borela le pide que cante porque su voz anima los corazones, Masanielo lamenta la tardanza de Pedro, y para complacer á sus amigos les dice que '.canten con él la canción del pescador. Entona la siguiente barcarola: C^a x Soiu 11 picciol legno ascendí, k límpido íl Tiattín, Yoga, e se a prenda íntendi T' arriderá íi destín; L'opre a non far faliaci, Silenzio, o pescator: La prenda in mar so taci. Non fia che fugga ognor..silenzio,,0 pescator: '

8 MAS. La precrla in mar, se tac!; Non fia che fu«.ea ognor. S'attenda: il lieto istante: Forse lóntan non e., Spingi la nave innante:, Prudenza sia con te. L^OOT^^tp./ r'.'n ^r:.,,^yr.irf(r Oír-''"/ blííj Cono Y BOB. Silenzio etc. «Apresta el débil leño que el mar está tranquilo; boga, jr si buscas presa do fijo la eucontrarás. Para que DO fracase Ir; empresa, guarda silencio pescador, que no escapará fa presaobrando cor» sigilo.-silencio, oh pescador, que no escapará la presa si obramos coa. prudencia.-r^espera el feliz ios tante, que no está tal vez lejano, y.guia tu barquilla C0Q.prn delicia y serenidad. Para que no fracase etc. Silencio etc.;».:' II. 'Los pescadores vuelven á sus tareas al concluir la canción. Masanie[o sale al encuentro de Pedro y, le pregunta qué nuevas le trae de su her mana; dicele Pedro que la desaparición de Feiiela es un misterio, que ha seguido en vano sus huellasy que teme sea victima de algún raptor. Másamelo se enfurece j promete tomar venganza; detiénele su amigo, pregúntale á donde va, y conté: ta aquel que A vengarse. É liéva ogni periglio, Se in petto ho ki procella, In me della sorella Si versa il disonor; 41 ÍJJUc^n^MÍKS^niiWtf ÍIOÍSIIÍSO ni Ib noa ostffjsí P'^D. Lo giuro: : ft'io'tivi^'tna 9ÍÍI'JÍí!-gi Teco morir sapró. MAS. (L'onor... )1ibn8oes &ngoi ip,iopiq H PED. E il ben piü puro Che conseguir si puó. MAS. O meco avrai vittória... PED. O teco morte avró. Anos. E lieve ogni periglio Per l'uom, che vive in pene;; Sian íraute le catene

9 PER. MAS. PED. MAS. A DOS, Del pérfido cppressor. Amor di patria oll'nmi invita. L' audacia reuni e non vilta; Se questo suol ci dio!a v ta Noi ci dnrem la liberta. Pensa a pumr'l' oltrsagio. Col sangue il puniró. Chi aü'onor tuo fe' inmuná".*. Piu vita aver non puó Elieve etdjijbríí 6 -.lojnis.síin'iy P^^í «No teme el riesgo el qiió sufre; rorúparaos las cadenas de nuestro deshonor. Me seguirás? Juro morir contigo. La gloria alcanzarás ron "mi triunfo. A dos Amor de patria nos anima, la audacia triunfe del tirano, y a! suelo que nos dio vida, hoy le daremos libertad.» III. En esta momento aparece Fenela en la cima de una roca, contempla el mar y denota la intención de precipitarse; Masanielo la descubre: es fual e.sclarna, y bendice al cielo porque oyó sn. rueiro; Fenela ha visto á su hermano, baja de M roca y se abrazan con ternura. Pregaintala aquel qué pudo arrebatarle de su bulo, y la muda le espresa que se lo dirá cuando estén solos. Pedro'se retira á una seña de Masanielo. «ffu ^ IV. Al quedar solos, manifiesta Fenela, que en sn desesperación iba A arrojarse al mar para acabar sus días; el hermano la reconviene, y esta le espresa que no ha querido morir sin alcanzar su perdón ; lo da á entender que no merece su ternura; le pinta su remordinuento por haberse en treguado á un pérfido; le manifiesta que la habla jurado ante Dios ser su esposó y el la incauta lo creyó. Másamelo amenaza al seductor enu su venganza, y le pregunta quién es, poique cualquiera que sea sn rango, pagará la ofer.sa'que le ha inferido, que á una señal s'iva le secundará el pueblo. La muda no quiere darle á conecer el traidor, manifiesta que

10 8 es inútil lo sepa, que ha perdido la esperanza porque se ha casado con otra. El pescador se irrita, dice á su hermana que es inútil que le niegue, pues se vengará del infame que les ha deshonrado, aunque se oculte bajo de tierra. V. Fuera de si Masaniélo, llama á los pescadores y les dice: Venite, atnici: h gianto Di mia vendetta íl giorno; Tntto s'allegri interno Morra l'indegno al fin. La pérfida fortuna Mi porgue alfine il cria. «Ya llegó el momento de la venganza, de destruir al tirano, la fortuna nos presta su favor. A la vetiganza!» Le contestan que están dispuestos á morir para vengar su honor; les alienta Masanielo para que tengan valor, que sucumbirá el traidor á sus mauos, mas que para ocultar la ira que devora su pecho canten la barcarola: «El placer y el amor pierde el hombre con la edad.» VI. Se oye una caja á lo lejos; preséntase Pedro y les anuncia que llegan soldados de Nápoles que estorbarán sus planes; Masanielo les dice que escondan los puñales entre las frutas y las redes, y que obrando con prudencia, ála voz dealarma, perecerá el tirano. Unos vuelven á tomar las redes, otros se van, otros suben á las barcas; las mujeres se colocan cestos de frutas en la cabeza, y todos disimulan la sed de venganza. ACTO TERCERO Plaza del mercado. I. Los compradores recorren los puestos; los jóvenes bailan; Fenela, con uu canastillo de flores,

11 9 está en primer término entre sus compañeras; los vendedores dicen: CORO, Aperto e giá il mércate: Signori, andiara. venite, 11 pesce a buon mercato; A buon mercato i fior. Limoni, fruiti ed uva; Araoci e maccheroni, Rosolio e vini buoui... Andiam; mi. f;"ccia ODOT. Da me, chi vuol comprare. Da me, da me, signor. «Abierto está el mercado, comprad, Y^nid que estí barato el pescado' mejor y mas fresco que las flores. Ciruelas, p^ras, uvas, limones y naranjas, rosoli, macarrones y vino. Quien hace honor al vino?» íl. Fenela divisa á Selva, le reconoce, manifiesta su espanto con un grito y vuelve á sentarse entre ÍUS compañeras. Selva recorre con atención los puestos, se detiene junto á Fenela, llama á los soldados y se adelanta con estos á la muda: esta se levanta asustada, huye para ocultarse, é implora el favor de sus compañeras. Estas se preguntan quién la podrá salvar; los soldados amenazan con severo castigo á los que se resistan. III. Se apoderan de la muda, y al atravesar el mercado para llevársela, aparece Masanielo que los detiene y les pregunta porqué prenden á aquella joven, que es su hermana; dícele Selva que por órden del Virey. El pescador saca un puñal para herir al capitán, y este ordena á los soldados que le desarmen; Masanielo llama á sus amigos á las armas y todos se aprestan al combate, pero les detiene el pescador diciéndoles que antes imploren el favor del cielo para que les guie en la empresa. Se postran todos é invocan á Dios que prbteja á sus hijos, él que es la misma piedad; y terminan di-

12 _ 10 ciendo que es un vil el que uo corre á vindicar su afrenta, corren en desórden á la pelea. CoTiarno alia vendetta, Andiarpo a sterminar, Gli oltraggi a vend c?r, ACTO CUARTO. Interior de la cabana de Mamnielo. I. Masanielo pregunta,,á su hermana porqué está abatid?1, cuando él ha vengado su nltr-sje; Felicia le pinta el horror de Nápoles ; su heririano,,le "dice qufí &e opuso en vano al incendio; aquella le describe con ademanes 1» desolación á que está entregada la ciudad, el robo, el incendio, la mortandaü; Masaaieio Je dice que la ciudad está cercada de llamas, que el bijo espira en el seno, de su madre, que se ases man iierujanos con hermanos, mas que sus manos no han vertido sangre, que se tranquilice.que él velará por ella míen tras repose. Felicia le da á entender que no puede resistir al cansancio y se deja caer sobre uha estera. Masanielo invoca ai sueño para que descienda sobre.su hermana y calme sus sufrimientos, ocultándole su díístíik^/tirtíiftádo^ AÚÍÍSÍÜ. «i ah njsi-jboqn Discendi, o sonno, o vago OJjfiDlbííI -OKpB ií iiicí^'mííoüííílñí(tíí(jsto core,. 1J P.oí IUM Müp í' /íígéíidf ^stütji/üálííiteúyii ua ^9 snp tii'yjh\ JBJI E spenda appien l'imago' :.; 9IÍD aobiíbío^ SflS'í? fttík^t^áffí.'"- V [ibíídjst) íx; 'li'ioíl el r \o^^^^s'^^^í^^^hyíniv<(ñ(. " jcracnifiasl) al II.,-Futra Pedro con dos pescadores, y dice á Masanielo, que avanzan; Jos enemigos pidiendo. *aw^ffitf«lg»*z4n^ gsf'éifp jn q oléig lab im& IB CORO. Al siurar «osttb.^i'onnr'fcistvifrgfeh^ íí«líaol 08 -ib flbfl Do-vrá qutl mo-otro-^r^er HOÍ-baU^r^jjp le fi-.o'rill

13 MAS. \i Cessate! e qual furore Puo consigl'arvi il core PED. Del conté cc Arco ii figlip A! nostro acoiar sí tolse. Poc'átui in fuga ei volse, Ma rinvenir si de.'" Di lui dirnandan tutti -fií» ÍIÍÍTO sthff yotes ^diwi&fa* *{!< If A nnatlnq,.vi Durante el coro, se despierta Fenela, se. incorpora y atiende; y al.enterarse de la pretensión de los pescadores demuestra un vivo'dolor. MAS.' Dunqüe un'avitra seto ti ' Cessi Porribil scempiov''' OfinJ.,pnmI IvSJjm fí-» PED. Giamrnair perir dovrá. MAS. Al vosfro cor dfhl parli Ccmo^.^rii ^ ij-aigi^r^qtq. y ogíioíí/i S' íííq loff ívislugon MAS. Udile: ah troppo sangue Fu sparso oh ciel! da uoi,, De-viii!i ayer pie'a. PED. :- KulladaiPira nosti^.1,1*! ' ''''^'HcfiLu. i Nuílla scampar putrísí. -. ' MASÍ. Feneila,'Q la...;ces;3»te!' :-n-- Desde el momento que Másamelo se ocupa, de Fenela,,: finge dormir profundaincníúifíi^t-fli<,'ru b V o lili OÍ0ÍQ&IÚ Pjfep» r.»gi r>ínhhpm^tirat'*'»!'*^^ ''-)[ 'ÍIíD gotoíi'jíf SQÍ loá, 18t*n" ÍÍT: ".udiryi,v-r, %' (,.. *-i Y "j j i>'-)r<í - j. I i»íi <Sv>i 34g dífstásl*; ^poírá., f * i St r PED. Ebben entriam, r.i segiii, ~í-kil>f{aíoo E un vil chi avíá pietá. x «A nuestra entipresa te liga el honor, no habrá perdón para!os monstruos. Dejadme, que el furor os hace reclamar mi juramento. El.hijo del malvado huyó,, y ha do morir dondequiera que esté, guíanos á él, ^-No "es bastante condenar al destierro al- padte y al bijo? En vuestras almas haya piedad... harta sangre habéis vertidc, no se diga que el" vencedor niega el perdón. Nirguno escapará de'nuestras, iras. Si-

14 M lencio que descansa Fenela, respetad su sueño. Entremos; y nada do piedad. III. Fenela lo ha entendido todo y tiembla; la agitan el peligro de Alfonso y el recuerdo de su traición. Oyese llamar á la puerta de la cabana; la muda se sobrecoge, titubea: llaman otra vez, y se decide por fin á abrir. IV. Entran, Alfonso cubierto con una gran capa, y Elvira con un velo negro, están muy abatidos Fenela los introduce sin conocerlos, y sale para ver si alguno les ha observado al entrar. Alfonso anima á su esposa, y le dice que descanse que en aquel tranquilo albergue hallarán alivio á sus pesares; Elvira teme que aquella choza abrigue á los traidores. Fenela después de haber cerrado cuidadosamente la puerta, se adelanta con mucha curiosidad por entre Alfonso y Elvira, y al reconocerlos da un grito y se cubre el rostro con las manos. Los príncipes reconocen á Fenela y esclaman que están perdidos, que les proteja Dios. V. Masanielo les pregnnta quienes son, qué se les ofrece; Alfonso le dice que van errantes, huyendo del pueblo que les persigue de muerte. Masanielo les dice, que jamás se dirá que no le halló propicio un ser desventurado, que les defenderá de los peligros que les cercan. Fenela manifiesta su alegría, y les asegura la defensa que les ha prometido su hermano. VI. Pedro, Borela y algunos de sus compañeros reconocen á Alfonso, y reconvienen á Masanielo porque ha acogido al hijo del Virey; el pescador asombrado no acierta á creerlo ; Pedro quiere matarle; Masanielo desfallece pensando que ha jurado salvar al que anhela esterminar; Alfonso solo tiembla por su esposa, que no puede defender; Elvira se considera dichosa muriendo con su esposo;

15 43 el cor quiere dar muerte á Alfonso y se adelantan liácia él. Fenela se interpone, corre á su hermano, j le espresa que los veia sin asilo, indefensos, suplicando su hospitalidad, que él se la concedióy ahora les deja inmolar, y que aquellas paredes se mancharán con su sangre. Masanielo jura á Alfonso libertarles; los pescadores le recuerdan también su juramento de esterminarles y le dicen que falta á su honor; el pescador reprende su audacia y les impone silencio, asegurándoles que no faltará á su palabra. Ordena á Borela que conduzca á los príncipes, bajo su responsabilidad, á Castel-Novo; empuña una segur, y dirigiéndose á los pescadores les dice que si alguno de ellos se atreve á perseguirlos, se acordará de él. Pedro j coro, piden venganza; pero dejan el paso libre á Alfonso y Elvira que se retiran mirando á Fenela. Vil. En este momento se abre el fondo de la rabana y vénse algunas barquillas á la orilla del mar, 1 Tenas de pescadores que invitan á Masanielo* á embarcarse con ellos. PÍÍSC. Ogni pensier doieme Si lasci in fuga andar: Cantianio allegramente Soleando il queto mar MÁS. As'ú ridente e caro De' giorni che passaro... Ti lascio, addio! men vó. Non io tranquillo appieno: E neüa gioja in seno Felice io non saró. PED, CORO. SUI carro di vitloria Non é ben fermo ancor; Nel colmo di sua gloria Sia spento il traditor. «Gloria al hijo del valor, que con su nomble procederr corona la victoria. Adiós tranquilo asilo en que nací, aun-

16 _ u _ que raor'r en un palacio, no te olvidaré jamás. Juremos darle muerte, perezca el qae ha salvado.» '.La mailtitucl rodea ámasanielo, mientras Pedro j los suyos le amenazan con sus ademanes.; Fenela los contempla asustada; rueg-a por su hermano; "-se. embarcan todos y Feneia se retira. vtií.nl9np nmib t)lm&e& (^mmoj^ o$mmswu\ Interior de una galería del palacio del Viren, á tra-. vés de la cual se descubre el Vesubio. I. Salen de un aposento donde s3 ha verificado una orgía, Pedro y pescadores, trayendo unos instrumentos, y otros, las copas llenas de licor. Pedro acompañándose con la guitarra, entona la canción siguiente:. Ve, coma il vento irato Nel sen della procdla, La;d bil navicetla. - ' a ;, i Del pescator portó; - Ma il Nume dri (iolenti. Pietoso a'rsuoi laraenti, Lo scorge; e 1 miser soampa Da! mar che il minaccic). TODOS. Esnlta: il tuo naviglio Sicuro in porto entró. UN PESG. Hai tu di Masaniello Spezz.'ite le catane? PED. Que! core a uoi rubelip. Punito ho col veleti. «Ved como airado el viento batió la navegilla del pescador; mas sereno el cielo, auyentó el peligro- Qué gozo! Su barquilla, seguro-puerto halló. De Masanielo rompiste la cadena? Coa astucia.- ya que no le herí, corre por sas ve-, ñas un veneno.» (Señala la sala del banquete J PEO. La rabbia dei pirati, -aus.bu.: ao p os oh A» %tf#ri^f!í' l&hfs.ca».ni,tof,5ír al La morte minacció. ehotü'

17 43 «La rabia del pirata siguió al pescador por todas partes 4)ero el cielo piadoso vela por el y le libró'do la m uerte.» Preséntase Boreí-i desencajado y llama á los pescadores á las armas porque ya están encima los soldados del Virey; díceles que el Vesubio brama airado y que el.pueblo aterrado lia perdido la es- - peranza. Los pescadores la ponen en Masaliielo; Borela les dice que ya no es el mismo, que trastornada su razón, ora piensa estar lidiando, ora que, g-obierna su nave, cantando con delirio; los pescadores prometen hacer pagar a Pedro la muerta -que ha dado á aquel, y Pedro les dice que en breve volverá en sí; se acerca Másamelo y todos guardan un profánelo silencio. I1L El desorden del trage de Masanielo, y su aspecto, revelan la agitmcion de su alma. Al distinguirásus compañeros, les exhorta á la venganza. Pedro le tranquiliza, y aquel les impone silencio; le dicen que combata, que les amenaza el pesado yugo; Masanielo les ordnna que le sigan, que luchará, y que vayan caneando su barcarola favorita. IV. El cielo se encapota, y el Vesubio empieza á arrojar llamas. Fenela.se precipita hácia Masanielo, le comunica que los soldadas marchan contra ellos con las banderas desplegadas, y que los tambores dan la señal de combate. Maniíiéstale, que los amotinad os- unos lian huido, otros han tirado las armas, implorando la vi la, y que todo es espauto; conduce á su hermano á una ventana, Masanielo, á la vista de los soldados, vuelve en sí poco apoco; todos esperan en su esfuerzo s ipremro, y este recobrada, la razón, les 11 amr. á!.las armas; renace la confianza en los amotinados, teniendo por gefe al intrépido pescador; parten todos.ajenos Borela y Fene!a,que queda al cuidado de la muda, por órden de Masármelo,

18 16 V. Sigue Feuela á su hermano con la vista por algún tiempo; después invoca por él la protección del cielo, pues para ella no hay esperanza ni felicidad. Contempla la banda de Alfonso, intenta deshacerse deella, pero la falta resolución: lamira, la besa, siente pasos y la esconde. VL Fenela va á salir y la detiene Elvira, pintándola los horrores del combate; aquella le espresa que nada tiene que temer. Oyense unos gritos de alegría, y Borela dice que Masanielo es vencedor. VII. Preséntase Alfonso'y su acompañamiento; Fenela sale precipitada á su encuentro y le pregunta por su hermano; el príncipe le cuenta que defendiendo la vida de su esposa, le asesinó el pueblo. Al escuchar esta noticia la muda, cae sin sentido en brazos de Borela. Prosigue diciéndola el principe que le veng-ó, pero que muerto Masanielo huyó el pueblo. Fenela se recobra poco á poco del desmayo, ve á Alfonso al lado de Elvira; se levanta, arroja sobre aquel una mirada de dolor y de ternura. Une su mano con la de Elvira, yse dirije precipitadamente á la galería. Sorprendidos de su repentina huida, Elvira y Alfonso se vuelven para darle el último á Dios. Fenela contempla el espectáculo terrible que la rodea, y por último queda sorprendida, en seguida desenlaza la banda, se la arroja á Alfonso, alza los ojos al cielo, y se arroja al precipicio, dejando á todos consternados. COKO. Coperto é il ciel (Pun velo Tutto é spaveoto e orror; Cielo! clemente cielo, Pietá per nostro error. «Cubierto el cielo de neeras cubes, es todo esparao, apiádese Dios de nuestro error.n FIN.

19 RO ROESI1 Les argumentos poresccun-', con las piezas notables en italiano, de las óperas que se ejecutan en este Coliseo, se venden á iíe VL en la librería de Dunin, Carr-T;: de San Gerónimo, nútn. 9.; en los deapaelios de billetes de los CAMPOS ELÍSEOS y PUBLICADOS, El Profeta Eausto. Guillermo Fell. Poliuto. Julieta y Hom ivorma."'; Macbetli. Marta. í.a Mudada P EN PRENSA. Moisés. Otelo. Don Sebastian. Ana Bolena. Saffo, Hugonotes. Roberto el Diablo. Alaria de Roban. La Africana.

20 CAMPOS Entrada n los jardines hasta las desde las cinco eu adelante 4 rs. TEATRO TÍO; ELÍSEOS. mi, Entrada á los jardines v al Teatro, 5 rs. Palcos bajos j pkteas, sin entrada, -120 rs. Butacas con entrada, 24 rs. Delanteras de palco platea, coa id., 12; segunda? de id. cor. id Delanteras de palco, con id., 12; asientos dt con id., 8. Antepechos de paraiso. con id.. 10; de frente, con id- 6; id. de costado, con id., 5 rs. GASA DE BAÑOS. Mn baño 2 rs., con ropa 3 rs. Un ómnibus déla empresa, s.decada tr^-nta minutos,, c la calle de Alcalá, núm. 32, y c mluce a los h icisti s hasta el pié del establecimiento, regresando de los CAMPOS ELI SEOS, en el mismo término, al punto de salida. Cada asien to un real. Un paseo de ida y vuelta, un rea], ya sea en.el en las góndolas. MONTAÑA RUSA. Cada viaje, uno y medio rs. (MCÍERTOS INSTRUMENTALES, Se disfruta de los conciertos con la entrada á los jardifie las sillas son gratis.-los palcos cuestan 30 rs., por abono 2 Hay ademas: Plaza de becerros, Salón de juegos, M ll&res e/tinos, rueda, ballesta, pasa-bola, ranas; elaboración de cristal, caja misteriosa, cosmorama, tio-vivo columpios, básculas, tiro de pistola, fonda, café, confi teñas, etc.